Ya sabemos dónde está el límite en los pactos de familia y compensatoria: el TS te da las claves

En todas las cuestiones y medidas derivadas de la ruptura matrimonial o convivencial, con o sin hijos de pareja, en principio es posible el pacto privado. pero no todos los acuerdos que alcancen las partes -antes, durante y después de la ruptura- tienen la misma validez y eficacia. Existen ciertos límites que deben ser ponderados judicialmente

Destaca la STS 428/2022, de 30 de mayo, Recurso 6110/2021 (Ponente Excmo. Sr. D. José Luis Seoane Spiegelberg) que frente a reticencias iniciales no ofrece duda que, hoy en día, se encuentra perfectamente consagrado el principio de la libre autonomía de la voluntad en el ámbito propio del derecho de familia, con plena vigencia en las relaciones horizontales entre los cónyuges, y bajo la limitación del principio de orden público del interés y beneficio de los menores en las relaciones verticales con los hijos (STS 1ª 258/2011, de 25 de abril; 823/2012, de 31 de enero de 2013; 569/2016, de 28 de septiembre, 251/2018, de 25 de abril y del Tribunal Constitucional 614/2009, de 28 de septiembre; 178/2020, de 14 de diciembre y 81/2021, de 19 de abril, entre otras, que califican de tal forma el interés superior del menor).

Los pactos que tienen que ver con la prestación compensatoria tras la ruptura matrimonial (Art. 97 C.C) forman parte de esas «relaciones horizontales» y quedan en principio también a la libre disposición de las partes en cuanto a su reconocimiento, cuantía y extensión.

Las partes pueden pactar -antes y durante el matrimonio en Pacto prematrimonial, y después de la ruptura en Convenio Regulador u cualquier otro instrumento contractual- al amparo de la libre autonomía de la voluntad, dentro del marco de sus facultades dispositivas, la fijación o no de una pensión compensatoria, su renuncia, y en su caso, su importe, su periodicidad mensual, y las concretas causas de extinción de la misma, a tenor de lo dispuesto en el art. 1255 C.C, sin que la validez y cumplimiento de los contratos pueda quedar al arbitrio de una de las partes contratantes como establece el art. 1256 C.C.

Estos contratos no exigen un especial requisito de forma.

Como límite, los pactos sobre dichos extremos relativos a la pensión compensatoria no pueden ser contrarios a la ley, la moral, ni al orden público (art. 1255 C.C) y deben concurrir para su validez los requisitos del art. 1261 C.C -consentimiento, objeto y causa-. En definitiva, los pactos son lex inter partes (ley entre las partes) en los términos del art. 1091 C.C y deben cumplirse a tenor de sus cláusulas (sentencias 827/2010, de 17 de diciembre; 44/2017, de 25 de enero y 136/2021, de 10 de marzo), lo que conforma una elemental manifestación del respeto que merece la palabra dada reflejada en la regla latina pacta sunt servanda (los acuerdos deben ser mantenidos).

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