Perniciosa práctica de algunos Juzgados en asuntos de Familia

malas parcticasDe un tiempo a esta parte vengo constatando que el aumento de carga de trabajo sobre los Juzgados en temas de Familia está llevando al dictado de resoluciones que, aunque incomprensibles e insostenibles desde un punto de un mínimo de rigor jurídico, cumplen el efecto de “aliviar” temporalmente de tal carga, obligando al justiciable -mediante recursos- a acudir a la segunda instancia para “desfacer el entuerto”. Este fenómeno es especialmente constatable en Juzgados de Primera Instancia no especializados en Familia.

              Me referiré a uno en particular del que me ha sido dado cuenta por más de un Letrado: el archivo por “carencia sobrevenida” de demandas de ejecución por incumplimientos del progenitor del régimen de relación.

          Sobradamente conocido es que tras la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo se derogó la falta de incumplimiento de obligaciones familiares prevista y penada en el Art. 618.2 Código Penal anterior a la reforma, precepto establecía que: «2. El que incumpliere obligaciones familiares establecidas en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial en los supuestos de separación legal, divorcio, declaración de nulidad del matrimonio, proceso de filiación o proceso de alimentos a favor de sus hijos, que no constituya delito, será castigado con la pena de multa de 10 días a dos meses o trabajos en beneficio de la comunidad de uno a 30 días.».

          Hasta la derogación de la citada falta una acumulación de sentencias condenatorias era una magnífica forma de acreditar un “incumplimiento reiterado del régimen de visitas” presupuesto que, de conformidad con lo dispuesto en el Art 776.3 LEC podía dar lugar a una modificación de la custodia del hijo.

         Sin embargo, ahora, esta derogación de la falta del Art. 618.2 C.P obliga al progenitor no custodio (generalmente, el padre), ante un incumplimiento del régimen de relación por parte del progenitor custodio (generalmente, la madre), a acudir a la jurisdicción civil de familia si quiere que quede constancia judicial del incumplimiento -a sabiendas de que no se podrá cumplir ya en sus propios términos- de que se ha requerido judicialmente al progenitor/a incumplidor/a de que en el futuro y en lo sucesivo debe cumplir la sentencia estrictamente y de que se le ha apercibido de poder incurrir en un delito de desobediencia a la autoridad judicial en caso de nuevo incumplimiento. Y es que ¿de que otro modo puede ya acreditarse un “incumplimiento reiterado del régimen de visitas” a los efectos del Art. 776.3 LEC?.

     Esta es exactamente la conducta procesal que observó un padre ante el incumplimiento de la madre del régimen de estancias de vacaciones en agosto no entregando a los hijos, una demanda de ejecución de sentencia que insta en el propio mes de incumplimiento: La respuesta judicial llega en septiembre, mediante Auto por el que se acuerda el archivo del procedimiento por “carencia sobrevenida” bajo el argumento de que “se pretende el cumplimiento del régimen vacacional de verano correspondiente al mes de agosto de 2017 que ya ha transcurrido”.

          En mi opinión, un dislate jurídico; y lo que es peor una desprotección para el justiciable con evidente infracción del principio de la tutela judicial efectiva (Art 24 C.E) y correlativamente, un fomento al incumplimiento de las resoluciones judiciales.

           Evidentemente que el mes de cumplimiento del régimen de vacaciones (agosto) ya ha transcurrido y obviamente la Sentencia no se puede cumplir en sus propios términos. Pero para llegar a esta conclusión se debe seguir el procedimiento por todos sus trámites: de hecho, lo primero que habrá de dilucidarse en el proceso es si existió incumplimiento o no, dilucidar si hubo negativa a la entrega de los menores o no; justificada, fundada o no, si existieron otros acuerdos verbales entre los progenitores….en definitiva si existen motivos para oponerse a la ejecución de la Sentencia.

          Si finalmente se constata que no existen motivos de oposición a la ejecución es obvio que el régimen extraordinario de vacaciones establecido en la Sentencia no se podrá cumplir en sus propios términos. Pero la constatación de esta circunstancia (imposibilidad de cumplimiento estricto de la Sentencia en sus propios términos) habrá de ser posterior a concluirse el proceso de ejecución por todos sus tramites hasta el dictado del Auto correspondiente, pero nunca puede ser previo, adlimine. Y en todo caso si así queda constatado, el Auto deberá contener otros pronunciamientos consustanciales a tal imposibilidad de cumplimiento “in natura”: declaración de la realidad del incumplimiento, requerimiento al incumplidor de cumplimiento estricto en el futuro, apercibimiento de poder incurrir en un delito de desobediencia, posibles multas, posibilidad de compensación de días por equivalente…

      Como decía, el perjuicio es evidente porque al amparo de una infundada cobertura se le priva al padre de la posibilidad de hacer constar judicialmente el incumplimiento y de que la madre sea apercibida de incurrir en un delito de desobediencia. Una práctica perniciosa que vulnera el interés superior del menor (privado de su derecho de relación) y el derecho a la tutela judicial efectiva (obligando a un peregrinaje judicial) cuyo fin último es claramente espúreo: la mera liberación de carga de trabajo del propio Juzgado o del propio juzgador.

Anuncios

6 Comments

  1. Extraordinarias reflexiones, estimado Cristóbal, puesto que la sobrecarga de los Juzgados de Familia conlleva en estas peticiones, a un archivo de la causa, que es lo mismo que “carencia sobrevenida”. En algún Juzgado me ha sucedido, y la impotencia que genera tanto en el cliente, por la falta de confianza en la justicia, como en el letrado, al que el cliente hace sentir responsable.
    Confiemos en que lean tu artículo y reflexionen con justicia como bien indicas.

    1. La derogada ley, nunca fue un buen remedio, pero sí, las medidas de cumplimiento ante el Juzgado a quo, conocedor del asunto como bien nos ha indicado Cristóbal.

      1. Dejo una pregunta en el aire: ¿no estaremos fomentando el incumplimiento si permitimos que carezca de consecuencias ni penales ni civiles?

      2. cristobalpinto
        18 octubre, 2017 en 15:48
        Dejo una pregunta en el aire: ¿no estaremos fomentando el incumplimiento si permitimos que carezca de consecuencias ni penales ni civiles?

        Se fomenta eso exactamente, dejando al progenitor no custodio en desigualdad de condiciones e indefensión (mayormente al padre) ya que al no tener consecuencias, el custodio pensará que para qué cumplir la ley si no pasa nada, por tanto hará lo que quiera siempre. Esto es una barbaridad y la justicia no debería actuar así. Luego a rasgarse las vestiduras cuando la gente por pura desesperación, desprotección y desamparo se toma la justicia por su mano… injustificable pero desgraciadamente es así cuando la justicia no actúa como debe, dejando indefenso al más débil. No se entiende.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s