Custodia compartida: Morrocotudo enfado del Tribunal Supremo con la Audiencia Provincial de Madrid

Custodia compartida Enfado del TS con la AP MadridDe morrocotudo puede calificarse el enfado que muestra la Sala 1ª del Tribunal Supremo (en realidad, su Magistrado Ilmo. Sr. D. Jose Antonio Seijas Quintana) en la STS 1ª de 29 de marzo de 2016, donde sin ambajes -vamos, sin “anestesia”, como suele decirse- clama al cielo al subrayar que un fallo de la Audiencia Provincial de Madrid “ciertamente desconoce, como si no existiera, la doctrina de esta Sala y pone en evidente riesgo la seguridad jurídica de un sistema necesitado una solución homogénea por parte de los Tribunales a los asuntos similares”.

            El enfado del Magistrado Seijas aumenta cuando acusa directamente a dicha Audiencia de actuar con indolencia y desidia en sus funciones jurisdiccionales y de crear una auténtica inseguridad jurídica en el sistema judicial, con estas palabras:“Pero más allá de este desconocimiento de la jurisprudencia y de un escaso o nulo esfuerzo en incardinar los hechos que se ofrecen por ambas partes en alguno de los criterios reiteradamente expuestos por esta Sala sobre la guarda y custodia compartida, se conoce perfectamente el razonamiento que lo niega y que es, en definitiva, lo que justifica el interés casacional del recurso de casación, que también se formula, por oponerse a la jurisprudencia de esta Sala. El recurso de casación tiene como función la de preservar la pureza de la ley para conseguir la igualdad y la seguridad jurídica en su aplicación, donde tiene su origen la doctrina legal con valor complementario del ordenamiento jurídico ( art. 1.6 CC )”

               En este sentido, tumba una decisión de la Audiencia y estima un recurso de casación para que la guarda y custodia de un menor sea compartida y recaiga en ambos progenitores. Llegados a este punto el Magistrado se encarga de recordar que según la Doctrina jurisprudencial de este alto tribunal y siempre bajo la premisa del interés superior del menor, la custodia compartida debe ser la norma general y solamente cuando se evidencien elementos o circunstancias fácticas que impidan o dificulten su instauración, debe acodarse otro tipo de régimen de guarda: En el caso concreto enjuiciado no existía (o no había quedado probada)ni una sola circunstancia fáctica negativa : “ La sentencia no solo desconoce la jurisprudencia de esta Sala sobre la guarda y custodia compartida, sino que más allá de lo que recoge la normativa nacional e internacional sobre el interés del menor, resuelve el caso sin una referencia concreta a este, de siete años de edad, manteniendo la guarda exclusiva de la madre y dejando vacío de contenido el artículo 92 CC en tanto en cuanto de los hechos probados se desprende la ausencia de circunstancias negativas que lo impidan, pues ninguna se dice salvo que funciona el sistema de convivencia instaurado en la sentencia de divorcio. Antes al contrario. Al régimen amplio de comunicaciones establecido en la sentencia, se añade un buen nivel de relaciones entre los progenitores (nada en contra dice la sentencia), una comunicación entre padre e hijo extensa, intensa y abundante que actualmente se asemeja a la custodia compartida y unas concretas circunstancias laborales y materiales concurrentes en el recurrente que le permiten afrontar las obligaciones que derivan de dicha convivencia.

        Probablemente llovía sobre mojado y el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid simplemente ha sido la gota que ha colmado la paciencia del Tribunal Supremo pero conviene reiterar que se constata un monumental enfado con algunas Audiencias Provinciales su actitud (omisiva) para aplicar la doctrina del Tribunal Supremo sobre la custodia compartida.

 

 

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3 Comments

  1. Es la petición propia de aquéllos que intentan exonerarse de las obligaciones paterno – filiales, ¿acaso no nos hemos encontrado con este tipo de peticiones en nuestras consultas, y cuando los tribunales dictan la resolución no omiten cualquier referencia a la obligación?
    Es de agradecer el pronunciamiento jurisprudencial, puesto que creará unificación de doctrina y resolverá más de una cuestión al respecto.

  2. Entiendo que si el menor tiene ahora siete años, y el asunto ya ha llegado al Supremo, me hago una pregunta, ¿con qué edad fue impuesta esa custodia compartida?.
    Siento un dolor enorme porque nadie sea capaz de ver los efectos favorables para un menor corta edad de estar cerca de su madre, y de la desidia con que desde la mayoría de los sectores se trata el tema. Custodia compartida a cualquier costa.

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