¿Cuales son los criterios para la atribución de la vivienda familiar no existiendo hijos o siendo mayores de edad?

Vivienda familiarTanto si se trata de la inicial adopción de la Medida Definitiva de atribución del uso de la vivienda familiar como si se trata de su posterior revisión (en proceso de Modificación de Medidas o en Divorcio posterior a separación) con motivo de la llegada a la mayoría de edad de los hijos comunes (como recuerda la STS 1ª de 12 de febrero de 2014), la norma a aplicar es el párrafo tercero del Art. 96 C.C: “No habiendo hijos, podrá acordarse que el uso de tales bienes, por el tiempo que prudencialmente se fije, corresponda al cónyuge no titular, siempre que, atendidas las circunstancias, lo hicieran aconsejable y su interés fuera el más necesitado de protección”.

       Aunque a primera vista parezca que el precepto está pensado para la atribución de viviendas familiares de propiedad privativa, la Jurisprudencia ya desde antiguo dejó sentado que la misma es también aplicable cuando se trata de una vivienda ganancial y ello por una interpretación lógica y extensiva del artículo.

      PRIMER CRITERIO.- El primer criterio de atribución de la vivienda familiar no existiendo hijos en común, o existiendo sean éstos mayores de edad, deriva del Art. 96.3 C.C; con independencia de la titularidad o carácter privativo o ganancial de la vivienda, el primer criterio al que ha de acudirse para la atribución del derecho de uso es la determinación del “cónyuge más necesitado de protección” para lo que habrá de atenderse a “las circunstancias personales y socioeconómicas de los cónyuges” según preceptúan los Arts. 103 y 96 C.C de manera que, en la mayor parte de las ocasiones la atribución del uso obedecerá a la finalidad de proteger al esposo más desfavorecido económicamente, lo que comporta la salida del otro, a fin de permitir que desde ese momento cada uno de los cónyuges desarrolle su vida con la necesaria independencia y separación física del otro. (STS 1ª 23.11.1998, SAP Guadalajara 1ª 3.03.2010 ).

      Estas circunstancias personales y socioeconómicas – y su ponderación- que hacen inclinar la balanza a favor de uno de los cónyuges quedan a criterio del Tribunal de instancia (STS 1ª de 14 de noviembre de 2012) y pueden consistir en desequilibrios entre la situación económica o los ingresos de ambos consortes incluyendo la disponibilidad de otra vivienda, cualificación y aptitud profesional y laboral (SAP Gerona 1ª 23.05.2001; SAP Castellón 1ª 29.09.2004; SAP Baleares 4ª 9.03.2010), circunstancias personales de los cónyuges (edad, estado de salud…) (SAP León 2ª 3.06.2009; SAP Cuenca 6.04.2005), o la presencia de familiares que residan en la vivienda: hijos no comunes (SAP Cáceres 1ª 4.06.2004) o de hijos mayores con minusvalía (SAP Cantabria 24.04.2000). A estos efectos, la simple presencia de hijos mayores de edad que han decidido convivir con uno de los cónyuges en dicha vivienda no es determinante; estos hijos mayores aunque carezcan de independencia económica quedan fuera de la protección del Art. 96 CC: Ningún alimentista mayor de edad, cuyo derecho se regule conforme a lo dispuesto en los artículos 142 y siguientes del Código Civil , tiene derecho a obtener parte de los alimentos que precise mediante la atribución del uso de la vivienda familiar con exclusión del progenitor con el que no haya elegido convivir (STS 1ª de 30 de marzo de 2012).

            En todo caso no conviene perder de vista que como dice el propio precepto esta atribución en favor del cónyuge más necesitado de protección lo será “por tiempo prudencial”, determinación que también queda a ponderación del Tribunal de instancia.

          SEGUNDO CRITERIO: Cuando, aparentemente, ambos cónyuges merezcan igual protección, y no se observe una situación de auténtica necesidad o penuria económica en alguno de los cónyuges, deberá atenderse al criterio de la titularidad de la vivienda: Si la vivienda es privativa, el derecho de uso habrá de adjudicarse al cónyuge titular (SAP Baleares 4ª de 7.03.2006; SAP Cáceres 1ª 11.01.2007). Si la vivienda es ganancial -y no se evidencia ningún interés más digno de protección que otro- la Jurisprudencia viene arbitrando diversas soluciones:

          a).- No atribuir el uso de la vivienda a ninguno de los copropietarios. Se muestran a favor de esta solución diversas resoluciones jurisprudenciales (SAP Baleares 4ª 14.04.2004; SAP La Rioja 6.06.2002). Sin embargo, en contra, se señala en diversas resoluciones que ello supone tanto como dar pábulo a que se impongan situaciones de hecho que, naturalmente, estarán en función de la respectiva situación fáctica de cada uno de los interesados, finalizando por imponerse con toda probabilidad, el deseo del cónyuge “más fuerte”. (SAP Guadalajara 1ª 3.03.2010).

          b).- La atribución del uso compartido de la vivienda a ambos cónyuges copropietarios. En determinados supuestos podría mantenerse el uso compartido del citado domicilio, pero ello ha de venir constreñido a casos excepcionales, en atención a singularísimas circunstancias que hagan inviable por unas u otras razones, y especialmente de índole económica, la salida de cualquiera de los cónyuges del edifico que ha constituido la sede de la vida familiar. En estas hipótesis caben dos posibilidades: Atribución de uso compartido mediante la separación física y material del inmueble. (SAP Caceres 1ª 7.11.2002) o la atribución del uso compartido de la vivienda a ambos sin separación material del inmueble, es decir la separación conyugal sin separación física. Sin embargo, a juicio de la Jurisprudencia mayoritaria esta última solución no parece coherente si la causa de separación son las graves desavenencias entre los cónyuges que imposibiliten la vida en común, obligándoles a prolongar o mantener una convivencia no querida. (SAP Huesca 26.06.2001).

        c).- La atribución del uso a ambos copropietarios por periodos alternativos y sucesivos de tiempo hasta que se proceda a la liquidación de bienes comunes. Tal solución supone la atribución por periodos alternos lo suficientemente largos como para que los inconvenientes del traslado que necesariamente las partes han de efectuar superen la ventaja de poder utilizar la vivienda durante las temporadas que se fijen. A favor de esta solución se muestran muchas resoluciones: SAP Madrid 22ª 1.06.2004; SAP Bizkaia 2ª 15.05.2001 (periodos de seis meses), SAP León 2ª 1ª 8.02.2000 (periodo de un año), SAP Las Palmas 5ª 5.04.2005 (un año inicialmente y posteriormente dos años); SAP Cáceres 1ª 4.05.2006 (periodos de dos años). La experiencia y la práctica judicial demuestra que esta solución suele incentivar a los cónyuges a proceder con prontitud a la liquidación de este bien.

Puede ver este mismo articulo, reelaborado y adaptado, en la sección Vivienda de Elpais.com http://economia.elpais.com/economia/2015/04/20/vivienda/1429520216_792911.html?utm_source=&utm_medium=&utm_campaign=.

                   

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2 Comments

  1. Hola, reflexiones interesantes

    ¿Qué opinar cuando la atribución del uso se ha hecho en convenio regulador a uno de los cónyuges, sin relación sistemática de dicha atribución con la de la guarda y custodia de los hijos?

    Es decir, la adjudicación pura y simple del uso de la vivienda en favor de uno de los cónyuges hecha en convenio, siendo el bien ganancial, y realizando liquidación del inmueble al 50% en el mismo convenio, ¿podría dar a entender que dicho uso se entiende permanente?

    ¿Podría solicitarse la modificación de dicha medida sin otra razón que la de la injusticia material sobrevenida o el mal asesoramiento cuando se firmó el convenio? Frente a ello, ¿cómo se puede hurgar en las razones íntimas y últimas que llevaron a los otorgantes del convenio que pactaron el uso de la vivienda al margen de la guarda y custodia de los hijos menores, a quienes ni se les nombra en el párrafo en que se adjudica el uso?

    Un saludo

    1. Alberto: Como norma del Blog no doy respuesta a consultas juridicas realizadas a través de comentarios en los distintos artículos, para ello ya existe una vía de comunicación bastante directa y clara publicitada en el blog: Mi pagina web de Consultoria de Servicios Juridicos donde te atenderé gustoso. Un saludo

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